Nosotros nos instalamos, eso si, en solo 1 de ellas. En Don Khone.
El lugar y el clima estuvieron perfectos.
Nos pasamos 5 noches en nuestro Bungalow con hamaca, disfrutando a las orillas del Mekong.
Han sido días de acabar de impregnarnos del aire y espíritu de este país. Este país que nos acogió de maravillas. Sus paisajes, su historia, su cultura, su comida, pero sobre todo su gente. Gente sencilla, relajada, amistosa. Gente q convierte a este país en un paraíso del relajo, dentro de este mundo tan acelerado en el q vivimos. Gente q nos ha ensenado desde su humildad, el valor de la familia, el valor del respeto. Y por sobre todo, el valor de una sonrisa. Aquí nadie deja de sonreir y saludar. Ninos, ninas, jóvenes, adultos y ancianos.


Desde este paradisíaco lugar q son las 4000 islas aprovechamos entonces de tomar un último gran respiro de los aires Laosianos. Aprovechamos también de agradecer por tantos buenos momentos. Y nos cargamos de energía para comenzar el próximo capítulo de este nuestro viaje Ra-Ro: Cambodia.
Que buen viaje ra-ro, que buen reporte.
ResponderEliminarUn beso chicos, sigan disfrutando
Viendo las fotos, se percibe el disfrute, que envidia, espero poder ver algún día un cuaderno de viaje.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo a los dos.
Cesc
Excelente! Que buenas aventuras. Sigo sintonizada para la segunda parte del viaje. Un beso grande!
ResponderEliminarAle,
Guau,,,que agradable.
ResponderEliminarGanas tengo de ver esos dibujillos...
Y lo de la sonrisas, que lindo eso, conozco
algunos lugares del viejo mundo donde les hace
harta falta esa filosofía, como chilena se extraña.